La tormenta tropical Alvin ha provocado un panorama meteorológico complejo en México. Desde la madrugada del viernes, diversas regiones experimentan lluvias intensas, rachas de viento y marejadas que obligan a mantener activas varias alertas meteorológicas.
Según reportes del Servicio Meteorológico Nacional, Alvin se localiza en el Océano Pacífico, a varios cientos de kilómetros de las costas de Jalisco y Baja California Sur. Sus bandas nubosas se extienden ampliamente, generando precipitaciones abundantes en al menos 12 estados del país.
Las autoridades prevén lluvias intensas en Puebla, Veracruz y Oaxaca, así como precipitaciones muy fuertes en Jalisco, Colima, Michoacán, Chiapas, Chihuahua, Durango, Zacatecas, Coahuila y Nuevo León. Otras regiones como Nayarit, Tamaulipas, San Luis Potosí, Guanajuato y Guerrero también registrarán lluvias significativas durante la jornada.
El fenómeno no solo trae consigo lluvias, los vientos generados por Alvin y los sistemas asociados están provocando rachas de hasta 80 km/h en estados del norte y occidente. Además, se esperan fuertes marejadas en el litoral del Pacífico central y sur, con riesgo de corrientes de resaca peligrosas para bañistas y embarcaciones.
La combinación de humedad arrastrada por la tormenta y sistemas atmosféricos locales genera condiciones propicias para granizo y actividad eléctrica, especialmente en zonas altas. A esto se suma un ambiente diurno extremadamente caluroso, con temperaturas máximas de hasta 45 °C en entidades del norte, occidente, sur y sureste.
Aunque las previsiones indican que Alvin se debilitará gradualmente y podría convertirse en baja presión remanente durante el fin de semana, los efectos asociados seguirán sintiéndose. Las lluvias persistirán en amplias zonas del país, por lo que se recomienda a la población mantenerse atenta a los comunicados de protección civil y meteorología.
El inicio de la temporada de huracanes en el Pacífico oriental coincide este año con un panorama especialmente activo tanto en el Atlántico como en el Caribe, lo que incrementa la vigilancia sobre posibles eventos extremos y la preparación ante emergencias climáticas.
Ante el riesgo de inundaciones, deslizamientos y afectaciones por viento y oleaje, autoridades estatales y federales han reforzado los protocolos de atención y llamado a la ciudadanía a evitar actividades en zonas de riesgo, seguir las indicaciones oficiales y protegerse ante cambios súbitos del clima.
Fuente: Meteored México