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La NASA crea un sistema de propulsión nuclear eléctrica que acortará a la mitad los viajes a Marte

La NASA desarrolla propulsores nucleares eléctricos ensamblados en órbita que reducirían los viajes a Marte a solo dos años

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Sistema MARVL
Sistema MARVL, diseñado para ensamblarse de forma autónoma y disipar el calor en la propulsión nuclear eléctrica. Créditos: NASA/Tim Marvel.

La próxima frontera de los viajes espaciales ya no pertenece a la ciencia ficción. Un equipo de ingenieros del Centro de Investigación Langley de la NASA trabaja en un sistema de propulsión nuclear eléctrica que podría reducir a la mitad la duración de las misiones tripuladas a Marte. A diferencia de los cohetes químicos tradicionales, esta tecnología aprovecha la energía generada por un reactor nuclear para impulsar naves a velocidades inéditas en trayectorias interplanetarias.

El proyecto, conocido como MARVL (Radiadores Ensamblados Modulares para Vehículos de Propulsión eléctrica nuclear), busca crear un vehículo espacial de tránsito profundo, el Deep Space Transport, que funcione mediante propulsión eléctrica continua y eficiente. El sistema está diseñado para ensamblarse de manera autónoma en el espacio, una solución clave para superar las limitaciones físicas de las cofias de los cohetes actuales.

El principio es claro: un reactor de fisión nuclear genera calor, que se transforma en electricidad. Esta energía alimenta propulsores que ionizan gas, creando empuje sin necesidad de explosiones. Aunque la potencia de empuje es menor que en sistemas químicos, su eficiencia y duración son muy superiores, lo que permite acelerar de forma sostenida durante largos periodos. Así se reduciría un viaje a Marte, actualmente de siete a nueve meses, a solo tres o cuatro, acortando misiones de ida y vuelta de cuatro a dos años.

Uno de los mayores retos del programa es disipar el calor generado por el reactor. Para ello, MARVL contempla el despliegue de una estructura de radiación térmica del tamaño de un campo de fútbol, ensamblada en módulos. Amanda Stark, ingeniera de transferencia térmica y directora del proyecto, explica que esta modularidad permitirá lanzar las piezas por separado y ensamblarlas robóticamente en órbita, lo que elimina la necesidad de comprimir toda la estructura en una sola carga útil.

La propuesta representa un salto técnico similar al logrado con el espejo del Telescopio James Webb, aunque a una escala aún mayor. En lugar de depender de mecanismos plegables extremadamente complejos, el diseño modular aligera la carga, optimiza los costos y abre la puerta a misiones más ambiciosas que podrán ser construidas directamente en el espacio.

La robótica juega un papel clave en este planteamiento. Las estructuras no requerirán intervención humana para ser ensambladas, y los sistemas podrán operar con autonomía en ambientes extremos. Esta combinación de propulsión nuclear, modularidad y ensamblaje automático transforma radicalmente el diseño de futuras misiones hacia destinos como Marte, asteroides o incluso Júpiter.

El equipo de MARVL cuenta con un periodo de dos años para demostrar la viabilidad de su tecnología en tierra. Si los resultados son positivos, se avanzará hacia una demostración orbital a pequeña escala. Esta fase será determinante para evaluar el desempeño térmico, la estabilidad estructural y la eficiencia del sistema bajo condiciones simuladas de misión.

Aunque la imagen de un motor nuclear ensamblado en el espacio suene como salida de una novela futurista, MARVL es una realidad tangible respaldada por la experiencia acumulada de la NASA. Si el desarrollo continúa como está previsto, la humanidad podría estar a una década de disponer de la primera plataforma capaz de transportar humanos a Marte en tiempos razonables, con mayor seguridad y menor coste energético.

Preguntas frecuentes

¿Qué es MARVL y para qué sirve?

Es un proyecto de la NASA que desarrolla propulsión nuclear eléctrica para acortar viajes espaciales.

¿Cómo funciona la propulsión nuclear eléctrica?

Usa un reactor para generar electricidad y alimentar motores que impulsan gas ionizado.

¿Cuánto tiempo ahorraría en una misión a Marte?

Podría reducir de cuatro a dos años el tiempo total de ida y vuelta a Marte.

¿Se construirá en la Tierra o en el espacio?

El sistema será ensamblado de forma robótica y modular directamente en órbita.

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