Google y la empresa estadounidense Kairos Power han sellado un acuerdo histórico con la Autoridad del Valle de Tennessee (TVA) para impulsar un modelo energético que integre la inteligencia artificial con energía nuclear limpia. La estrategia busca responder a la creciente necesidad de electricidad derivada de la expansión de los centros de datos.
El proyecto se sustenta en un reactor de 50 megavatios que Kairos Power construye en Tennessee. Esta instalación abastecerá la red de TVA, que a su vez suministrará energía a los centros de datos de Google en Alabama y Tennessee mediante certificados de atribución energética.
Aunque Google no recibirá electricidad directamente desde el reactor, el acuerdo garantiza que la compañía compense el consumo de fuentes fósiles con la inyección de una cantidad equivalente de energía nuclear en la red. Es un modelo que apunta a la neutralidad de carbono en operaciones digitales.
TVA se convierte así en la primera empresa estadounidense en adquirir electricidad de un reactor de cuarta generación. Estos reactores prometen mayor eficiencia en el uso de combustible y una reducción significativa de los residuos nucleares respecto a las centrales convencionales.
El interés de las grandes tecnológicas por la energía nuclear no es nuevo. Amazon, Microsoft y Meta ya firmaron acuerdos similares, y el operador de centros de datos Equinix anunció recientemente la compra de 500 MW a Oklo, además de la contratación de 20 reactores portátiles de Radiant Nuclear.
Mike Laufer, director ejecutivo de Kairos Power, subrayó que la colaboración con Google representa un paso crucial para convertir la energía nuclear avanzada en una opción comercialmente competitiva. Según la empresa, este modelo podría escalarse en la próxima década.
Kairos apuesta por pequeños reactores modulares (SMR), de menos de 300 MW cada uno, que pueden fabricarse en serie y trasladarse con relativa facilidad. Su planta Hermes 2, basada en sales fundidas como refrigerante, ya cuenta con aprobación de la Comisión Reguladora Nuclear de Estados Unidos.
El Departamento de Energía estadounidense respalda el proyecto con una inversión cercana a los 300 millones de dólares a través de su programa de Reactores Avanzados. Washington busca acelerar la transición hacia tecnologías nucleares más limpias tras dos décadas con apenas tres reactores nuevos en operación.
Para Google, el acuerdo asegura que la creciente demanda eléctrica de la inteligencia artificial se cubra con energía libre de carbono. “Este paso fortalece tanto la red como la economía digital”, explicó Amanda Peterson Corio, directora de energía para centros de datos de la compañía.
Con este movimiento, Google y Kairos se alinean con la tendencia global de integrar innovación tecnológica y sostenibilidad. A medida que la IA redefine industrias, el debate sobre el uso de energía nuclear como fuente confiable y limpia cobra cada vez más protagonismo en la política energética internacional.