Cientos de funcionarios de la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) han firmado una carta en la que reclaman a Volker Turk, máximo responsable de la entidad, que describa la guerra en Gaza como un genocidio en curso. El documento, visto por Reuters, refleja el creciente malestar interno en la organización.
La carta sostiene que ya se cumplen los criterios legales para usar el término genocidio, señalando la escala y la naturaleza sistemática de las violaciones cometidas en Gaza. Más de 500 empleados del ACNUDH respaldaron la iniciativa, alertando que el silencio debilita la credibilidad de la ONU y del sistema internacional de derechos humanos.
El texto recuerda el fracaso histórico de la organización durante el genocidio de Ruanda en 1994, cuando murieron más de un millón de personas. Para los firmantes, la omisión actual podría repetir aquel error moral que marcó profundamente la reputación del organismo internacional.
Israel ha rechazado reiteradamente las acusaciones de genocidio, argumentando que sus acciones en Gaza responden al derecho a la legítima defensa tras el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023, que dejó más de mil muertos y cientos de rehenes, según cifras israelíes.
El Ministerio de Salud de Gaza asegura que la guerra ha provocado casi 63.000 muertes. Además, organismos internacionales advierten que la hambruna ya afecta a parte de la población, lo que intensifica los reclamos para que se reconozca el conflicto como un genocidio en desarrollo.
Amnistía Internacional y algunos expertos independientes ya han utilizado el término, aunque la propia ONU mantiene que corresponde a tribunales internacionales definirlo. La Corte Internacional de Justicia analiza desde 2023 una demanda presentada por Sudáfrica, pero el proceso avanza lentamente.
La portavoz del ACNUDH, Ravina Shamdasani, reconoció que la situación ha “conmocionado profundamente” a la oficina y confirmó que existen debates internos sobre cómo avanzar. Volker Turk respondió a la misiva expresando indignación moral y llamando al personal a mantener la unidad institucional frente a la adversidad.
Fuente: Reuters