Las abejas y otros polinizadores se enfrentan a una ola de nuevos peligros que amenazan su supervivencia y la nuestra, según un informe global presentado en el Día Mundial de las Abejas. Factores como los microplásticos, los conflictos armados y la contaminación lumínica se suman a los riesgos tradicionales, agravando el declive de especies fundamentales para la polinización y la producción de alimentos.
El informe, elaborado por la campaña Bee:wild en colaboración con la Universidad de Reading y expertos internacionales, identifica 12 amenazas emergentes para los próximos 5 a 15 años. Entre ellas, la guerra y los conflictos reducen la diversidad de cultivos y dejan a los polinizadores sin recursos florales durante largas temporadas. Los microplásticos ya contaminan colmenas en toda Europa, con plásticos como el PET presentes en la mayoría de las colonias estudiadas.
La contaminación lumínica nocturna disminuye las visitas de polinizadores nocturnos a las flores en un 62 %, alterando el papel esencial de insectos como las polillas en la reproducción vegetal. Otros riesgos incluyen la contaminación por antibióticos y del aire, la exposición a mezclas de pesticidas y la mayor frecuencia de incendios forestales, que destruyen hábitats críticos y dificultan la recuperación de las poblaciones.
El profesor Simon Potts, autor principal y presidente del Consejo Asesor Científico de Bee:wild, advierte que identificar y abordar estas amenazas de forma temprana es crucial para evitar un colapso aún mayor de los polinizadores. Subraya que la protección de estos organismos va más allá de la conservación, ya que son vitales para la seguridad alimentaria y la resiliencia de los ecosistemas frente al cambio climático.
El informe propone medidas como leyes más estrictas contra la contaminación por antibióticos, la transición a vehículos eléctricos para reducir la contaminación del aire, el fomento de cultivos con polen y néctar mejorados, la creación de hábitats ricos en flores dentro de parques solares y el desarrollo de tratamientos selectivos para plagas. También destaca la importancia de la inteligencia artificial para el seguimiento de polinizadores y la restauración de hábitats tras actividades mineras.
Según la Dra. Deepa Senapathi, coautora del informe, la clave está en combinar acciones individuales y políticas públicas que transformen jardines, campos y espacios urbanos en refugios para polinizadores. Eva Kruse, directora de Bee:wild, enfatiza que hay soluciones disponibles y que la concienciación y la acción colectiva son esenciales para revertir el declive y asegurar un futuro sostenible para todos los seres vivos.
Referencias: Universidad de Reading – World Bee Day: Global threats report Bee:wild – Campaña mundial para salvar a los polinizadores