El cofundador de Microsoft y filántropo Bill Gates ha lanzado una dura crítica contra Elon Musk, acusándolo de estar “involucrado en la muerte de los niños más pobres del mundo” tras promover recortes masivos a la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). Las declaraciones fueron emitidas en entrevistas con *The New York Times* y *Financial Times*, en las que Gates abordó el impacto devastador que estas decisiones podrían tener en la salud global.
Según Gates, Musk lideró desde el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) una recomendación que derivó en la eliminación de la USAID, una entidad clave en la provisión de vacunas, tratamientos contra el VIH y programas de nutrición en países vulnerables. La medida fue respaldada por el presidente Trump a través de una orden ejecutiva firmada en febrero de 2025.
“No es una manzana con un gusano, sino una bola de gusanos”, habría dicho Musk sobre la agencia. Gates lamentó que esta postura haya paralizado envíos de alimentos y medicamentos y cancelado hospitales en Gaza y Mozambique, incluyendo uno centrado en evitar la transmisión maternoinfantil del VIH. “La imagen del hombre más rico del mundo matando a los niños más pobres no es agradable”, declaró.
El multimillonario advirtió que los efectos ya se sienten: “La mortalidad infantil iba a bajar de cinco a cuatro millones al año. Ahora podríamos volver a subir a seis millones”. También criticó la motivación personal detrás del recorte, afirmando que Musk tomó represalias por no haber sido invitado a una fiesta, comentario que refleja la gravedad política que Gates atribuye a las decisiones del CEO de Tesla.
La polémica estalla justo cuando Gates anuncia la etapa final de su Fundación: donará el 99% de su fortuna para 2045, duplicando los 100.000 millones ya invertidos en salud y educación. La institución cerrará ese año con la meta de eliminar enfermedades como la poliomielitis, la dracunculosis, la malaria y el sarampión. También invertirá en nuevas terapias contra la tuberculosis y la mejora de sistemas educativos en países de bajos ingresos.
“Ninguna fundación puede llenar el vacío que dejan los gobiernos”, advirtió Gates, señalando que Estados Unidos, Reino Unido y Francia están recortando sus presupuestos de ayuda en decenas de miles de millones. “Ojalá más ricos aumenten el alcance de sus donaciones. Es una de las formas más significativas de transformar positivamente a la sociedad”, añadió.
A pesar de la crítica directa, Gates no pierde la esperanza. Cree que los próximos veinte años permitirán reducir la mortalidad infantil y llevar avances médicos revolucionarios a regiones olvidadas. “Quiero que se diga que contribuí a cambiar el mundo, no que morí rico”, concluyó en su carta pública.