Un estudio publicado en PNAS ha revelado que la chinche asesina Pahabengkakia piliceps es capaz de utilizar resina como herramienta para atraer y cazar abejas sin aguijón. Se trata de la primera evidencia comprobada de uso de herramientas en un depredador invertebrado para manipular el comportamiento colectivo de sus presas.
El hallazgo fue realizado por investigadores de la Universidad Agrícola de China, el Jardín Botánico Tropical Xishuangbanna (XTBG) y el Instituto de Zoología de la Academia China de Ciencias (CAS), quienes documentaron cómo esta chinche recolecta deliberadamente la resina que las abejas colocan como defensa en sus nidos y la aplica en sus patas para atraerlas.
Las abejas sin aguijón suelen usar esta resina pegajosa y aromática para repeler intrusos. Sin embargo, la chinche asesina transforma esta defensa en un mecanismo de caza: al cubrirse con resina, emite compuestos volátiles que atraen a las abejas guardianas, facilitando su captura.
La chinche asesina Pahabengkakia piliceps utiliza resina para atraer y capturar abejas sin aguijón. Créditos: iceebook.com
“Es una forma sofisticada de manipulación del comportamiento de la presa”, explica Wang Zhengwei del XTBG. “La chinche no solo evita ser detectada, sino que provoca activamente un ataque para convertirlo en una oportunidad de caza.”
Los ensayos de campo revelaron que las chinches cubiertas con resina alcanzaron una tasa de éxito del 75 % en sus cacerías, en comparación con menos del 30 % en chinches sin resina. Incluso cuando la resina se aplicaba en zonas no utilizadas para atrapar (como el abdomen), los efectos químicos seguían atrayendo a las abejas, lo que indica que el factor clave es el olor, no la pegajosidad.
Este comportamiento indica una relación evolutiva especializada, ya que P. piliceps depende exclusivamente de las abejas sin aguijón para alimentarse y reproducirse. Los autores del estudio sugieren que esta dependencia ecológica impulsó la evolución del uso de herramientas en la especie.
El estudio desafía la idea de que el uso de herramientas es exclusivo de animales con alta cognición, como aves y primates. “Los insectos como P. piliceps ofrecen un modelo práctico para investigar la evolución del uso de herramientas sin atribuir inteligencia compleja”, añade Wang.
Estos hallazgos amplían el conocimiento sobre el comportamiento animal y muestran cómo la especialización ecológica puede generar conductas complejas, incluso en organismos con cerebros muy simples, como los insectos.
Referencias: Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS)