Un equipo internacional de científicos planetarios ha logrado una nueva forma de explorar el subsuelo de Marte y otros cuerpos planetarios, utilizando el análisis de los mantos de eyección formados tras impactos de meteoritos. Este hallazgo, publicado en Journal of Geophysical Research: Planets, puede revolucionar la búsqueda de glaciares enterrados y otros depósitos ocultos en Marte, sin necesidad de perforaciones o misiones de aterrizaje.
El método, liderado por Aleksandra Sokolowska y desarrollado en la Universidad de Brown, se basa en la observación de las capas de material expulsadas tras un impacto, conocidas como mantos de eyección. Las simulaciones informáticas muestran que el tamaño y el patrón de estas capas dependen de la naturaleza del subsuelo: lecho rocoso, hielo, sedimentos o mezclas complejas pueden generar mantos muy diferentes y fáciles de distinguir desde la órbita marciana.
Históricamente, los científicos solo analizaban el diámetro y la forma del cráter, pero Sokolowska y su equipo demuestran que el radio de eyección puede ser igual o más revelador. Simulando impactos en diferentes tipos de material, encontraron que los cráteres excavados en terrenos con hielo generan mantos de eyección significativamente menores que aquellos en roca sólida, una diferencia que la cámara HiRISE del Mars Reconnaissance Orbiter puede medir desde el espacio.
Para validar su modelo, el equipo estudió dos cráteres recientes en Marte: uno sobre roca y otro sobre hielo subsuperficial. El patrón observado coincidió con las predicciones de la simulación, confirmando que las diferencias en los mantos de eyección reflejan con precisión la composición del subsuelo, incluso si este nunca ha sido excavado por una misión robótica.
Esta técnica tiene amplias aplicaciones, ya que puede ayudar a misiones futuras a elegir lugares de aterrizaje, buscar agua helada para futuras bases humanas, e incluso desvelar la estructura interna de asteroides. Por ejemplo, la misión Hera de la ESA, que llegará al asteroide Dimorphos en 2026, podría emplear este método para analizar el material eyectado tras el impacto de la NASA y conocer el interior del asteroide.
Más allá de Marte, el enfoque puede aplicarse en otros planetas y lunas, abriendo una ventana inédita para estudiar glaciares enterrados, lagos antiguos y estructuras geológicas clave para la búsqueda de vida o recursos. Los autores destacan que, con más estudios y calibraciones, este método podría convertirse en una herramienta estándar en la exploración planetaria.