Autoridades estadounidenses han hallado dispositivos de comunicación ocultos en inversores solares y baterías fabricados en China, lo que ha disparado alertas sobre ciberseguridad y la integridad de la red eléctrica. Estos componentes no autorizados, que incluyen radios celulares y canales de acceso remoto no documentados, podrían burlar cortafuegos y permitir el control a distancia de infraestructuras críticas.
Los inversores, esenciales para conectar paneles solares y aerogeneradores a la red, están diseñados para acceso remoto, pero los hallazgos sugieren riesgos mayores. Expertos advierten que la manipulación de estos dispositivos podría desencadenar apagones, dañar la infraestructura y comprometer la seguridad nacional.
El gobierno de EE.UU. evalúa restringir el uso de equipos de ciertas empresas chinas, mientras empresas energéticas buscan proveedores alternativos para reducir la dependencia tecnológica. La preocupación crece a medida que la capacidad renovable aumenta y los inversores chinos dominan el mercado global, especialmente marcas como Huawei, Sungrow y Ginlong Solis.
Europa y otros países también revisan sus regulaciones, y algunas naciones como Lituania y Estonia ya han prohibido el acceso remoto a estos dispositivos en instalaciones críticas. Los analistas alertan que la falta de controles en sistemas domésticos podría dejar redes vulnerables ante un conflicto geopolítico o ciberataques.
La OTAN y expertos en seguridad insisten en la urgencia de identificar y mitigar estas dependencias estratégicas, recomendando aumentar la transparencia, auditar software y exigir la documentación exhaustiva de todos los componentes para asegurar la resiliencia de la red eléctrica global.
Referencias: Reuters