Cuatro reactores de la central nuclear de Gravelines, en el norte de Francia, se apagaron el domingo por la noche después de que un enorme enjambre de medusas bloqueara sus sistemas de refrigeración. EDF, la empresa operadora, cree que el calor inusual del agua es el principal factor detrás del incidente.
Situada junto al Mar del Norte, esta planta es una de las mayores del país. Sus seis unidades generan 5,4 gigavatios, aunque dos ya estaban fuera de servicio por mantenimiento, lo que dejó a toda la instalación sin producir energía tras el apagón.
Los reactores 2, 3 y 4 se detuvieron automáticamente poco antes de la medianoche, cuando los filtros quedaron saturados de medusas. El reactor 6 corrió la misma suerte unas horas después, dejando la planta completamente inactiva.
EDF informó que las bombas no sufrieron daños y que bastará con limpiar los sistemas antes de reiniciar. La compañía subrayó que no se registraron riesgos para el personal, las instalaciones ni el medio ambiente durante el evento.
En los últimos años, las aguas cercanas a Gravelines han visto un aumento significativo de medusas. El fenómeno se atribuye tanto al calentamiento del Mar del Norte como a la llegada de especies invasoras a través de buques mercantes.
Derek Wright, biólogo marino de la NOAA, señala que las temperaturas más cálidas prolongan la temporada de reproducción. Esto da más tiempo a las poblaciones para multiplicarse y aumenta la probabilidad de que se acumulen cerca de infraestructuras críticas.
Entre las especies avistadas destaca la medusa luna asiática, originaria del noroeste del Pacífico. Fue detectada por primera vez en el Mar del Norte en 2020 y es conocida por haber causado problemas en puertos y centrales de Asia.
Wright advierte que estos episodios también reflejan un impacto indirecto de la energía nuclear: la alteración térmica de ecosistemas que, a su vez, favorece la proliferación de organismos marinos en zonas poco habituales.
EDF no ha identificado la especie que provocó esta parada, pero asegura que sus técnicos trabajan para restablecer la operación de los reactores lo antes posible y minimizar las consecuencias en el suministro eléctrico.