Publicado: 3 abr. 2025
Geólogos confirman que América del Norte se hunde hacia el manto terrestre
América del Norte, considerada durante siglos una estructura geológicamente estable, está siendo erosionada desde su base. Un fenómeno profundo, lento y silencioso está modificando la historia de su interior.
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Autor - Aldo Venuta Rodríguez

Investigadores de la Universidad de Texas en Austin han revelado una transformación geológica que desafía las ideas convencionales sobre la estabilidad continental. Se trata del “goteo cratónico”, un proceso que implica el desprendimiento de masas rocosas desde la raíz del continente, hundiéndose hacia el manto terrestre. Esta observación, publicada en la revista Nature Geoscience, marca la primera vez que este fenómeno se registra en tiempo real.
El goteo ocurre a más de 600 km bajo la superficie, en una región que abarca desde Michigan hasta Alabama. Aunque imperceptible en escalas humanas, el impacto de este fenómeno podría alterar la forma en que entendemos la evolución de los continentes y su relación con la tectónica de placas.
La clave de esta transformación está en una estructura que parecía haber desaparecido hace millones de años: la placa tectónica de Farallón. Esta antigua placa oceánica, hoy hundida en el manto, continúa interactuando con la base del cratón norteamericano, generando inestabilidad a través de mecanismos físicos y químicos.
Modelos computacionales muestran que el goteo solo ocurre cuando esta placa está presente. Al eliminarla, el fenómeno desaparece. Esto sugiere que la placa de Farallón sigue activa desde las profundidades, redirigiendo flujos de material del manto, cizallando la base continental y liberando compuestos volátiles que debilitan las rocas.
Los cratones —núcleos antiguos y estables de los continentes— se consideraban inalterables. Sin embargo, este hallazgo demuestra que incluso estas estructuras pueden erosionarse desde abajo por procesos invisibles pero persistentes. De hecho, fenómenos similares ocurrieron en China hace millones de años, aunque ahora los científicos lo están presenciando en acción.
Los investigadores destacan que no hay riesgo inmediato para la población ni para la superficie continental. Sin embargo, comprender este proceso es esencial para interpretar la evolución de los continentes, el reciclaje geológico de la Tierra y la distribución de minerales estratégicos en el subsuelo.
Este descubrimiento también abre interrogantes sobre el futuro. Si los cratones pueden deteriorarse, ¿qué otras estructuras consideradas estables están sujetas a estas dinámicas? ¿Y cómo afectarán estas transformaciones al planeta en escalas de tiempo de millones de años?
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