Una coalición internacional de primatólogos ha publicado un informe alarmante sobre el estado de las especies de primates más amenazadas del planeta. La lista, elaborada para el periodo 2023-2025, destaca 25 especies en situación crítica en Asia, África, Madagascar y Sudamérica, subrayando la urgencia de actuar para evitar extinciones irreversibles.
El estudio fue coordinado por el Centro Alemán de Primates (DPZ) junto con la UICN, Conservación Internacional y la Sociedad Primatológica Internacional. Entre los principales factores de amenaza figuran la deforestación, la caza furtiva, el cambio climático y el tráfico ilegal de fauna. La publicación es un llamado a gobiernos y comunidades para implementar acciones de conservación efectivas y sostenidas.
La especie más amenazada es el orangután de Tapanuli (Pongo tapanuliensis), descubierto en 2017 y del que sobreviven apenas 800 individuos en la isla indonesia de Sumatra. Estudios morfológicos y genéticos han confirmado que se trata de una especie única, cuya desaparición marcaría la pérdida del simio más amenazado del mundo.
En Madagascar, la situación es igualmente crítica. El lémur ratón de Madame Berthe (Microcebus berthae), el primate más pequeño del planeta con solo 30 gramos de peso, ha desaparecido de muchos bosques intactos, lo que refleja un colapso inminente. La ausencia de poblaciones cautivas convierte su conservación en un desafío extremo, advierte Peter Kappeler desde el Bosque de Kirindy.
El informe también ofrece un plan de acción que incluye la protección estricta de hábitats, la inclusión de comunidades locales como agentes activos de conservación, y la reforma legislativa contra la explotación ilegal de ecosistemas. Además, hace hincapié en la necesidad de financiamiento sostenido para programas a largo plazo que aseguren la supervivencia de estas especies clave.
“Cada primate perdido representa no solo una pérdida ecológica, sino también una pérdida para la humanidad”, expresó Christian Roos, genetista del DPZ. “Estos animales son especies clave de sus ecosistemas, y su desaparición puede desencadenar desequilibrios ecológicos irreversibles.”
Desde 2000, cada dos años, la Sociedad Primatológica Internacional presenta esta lista de especies en riesgo para concienciar al público y movilizar apoyo científico y financiero. En esta edición han colaborado más de 100 científicos de todo el mundo, reforzando la legitimidad y urgencia del llamado a la acción.
La protección de estos primates no solo implica preservar la biodiversidad, sino también fortalecer el equilibrio de sistemas naturales que benefician directamente a las poblaciones humanas. La ciencia, la política y la sociedad civil deben converger para evitar que el siglo XXI sea testigo de extinciones que aún pueden prevenirse.
Referencias: Nature Communications Earth & Environment