Un equipo de geocientíficos de la Universidad de Cornell ha descubierto cómo el almacenamiento de magma en los volcanes hawaianos varía con el tiempo, utilizando una innovadora técnica que analiza burbujas de gas microscópicas atrapadas en cristales volcánicos. La investigación, publicada en Science Advances, revela que a medida que los volcanes se alejan del punto caliente del manto terrestre, el magma se acumula a mayores profundidades de lo que se creía previamente.
“Esto desafía la visión clásica de que el magma se almacena en la corteza terrestre y propone que el verdadero reservorio está en el manto”, explica Esteban Gazel, autor principal del estudio. Los volcanes analizados incluyen al activo Kilauea, el semiinactivo Haleakala y el Diamond Head, en fase de rejuvenecimiento.
Mediante el análisis de inclusiones fluidas —pequeñas burbujas de gas atrapadas en minerales— los investigadores pudieron estimar con precisión la presión y profundidad del almacenamiento magmático antes de las erupciones. Gracias a un espectrómetro Raman con una cámara de gas optimizada, lograron una resolución sin precedentes, con incertidumbres de apenas cientos de metros.
Los resultados muestran un patrón claro: Kilauea almacena magma a profundidades someras de 1 a 2 km; Haleakala presenta dos zonas, una superficial (2 km) y otra profunda (20-27 km); y Diamond Head alberga magma exclusivamente en el manto, entre 22 y 30 km de profundidad. Esta evolución sugiere que, con el tiempo, los volcanes hawaianos dependen de fuentes más profundas y menos accesibles para alimentar sus erupciones.
“La localización precisa de los reservorios magmáticos es crítica para entender los procesos eruptivos y mejorar los modelos predictivos de actividad volcánica”, señaló Gazel. Además, los resultados tienen implicaciones directas para la evaluación del riesgo volcánico en Hawái y en otros entornos geológicamente similares.
Este estudio no solo proporciona nueva evidencia sobre la dinámica de los puntos calientes, sino que también ilustra cómo técnicas avanzadas pueden extraer información valiosa de los detalles más diminutos: una burbuja de gas encapsulada hace milenios puede revelar la historia oculta del interior del planeta.
Referencias: Science Advances - DOI: 10.1126/sciadv.adu9332